¿Tabla rígida o inflable? Claves para elegir tu mejor opción

Es la primera pregunta que hacemos a nuestros amigos que quieren comprar su primera tabla SUP. Muchos ya vienen con la idea predeterminada de una tabla rígida pero se lo plantean dos veces cuando les preguntamos…

¿Cómo la vas a transportar y cómo la vas a guardar?

Hay que tener en cuenta que la tabla más pequeña de SUP se convierte en un objeto enorme en nuestra vida cotidiana. Si la vas a llevar en coche, a parte de necesitar baca, es muy probable que no te quepa dentro, con lo cual siempre andarás pendiente de que no te la roben o necesitarás algún tipo de candado para fijar la tabla a la baca (ya hay algún sistema nuevo de este estilo)

Lo mismo ocurre para guardarla ¿dónde metes una tabla de tres metros?

Hay que tener un buen plan al respecto o una tabla rígida de SUP puede convertirse en un ataúd. También hay que considerar el riesgo de toques cada vez que mueves la tabla, esos golpes inevitables al cruzar puertas, etc

Y tercera pregunta clave ¿piensas viajar con ella?

Transportar una tabla SUP rigida en avión puede ser una misión cara y arriesgada (unos 150 euros mínimo y sin seguro) y en cualquier otro transporte público (tren, autobús, etc) también

Mucha gente busca una solución con tablas más cortas (por debajo de 9’0) pero una tabla muy pequeña de SUP, digamos una 7’7 sigue siendo grande, y esta destinada a maniobrabilidad máxima en la ola. Con lo cual, seguirá siendo un engorro transportarla, guardarla o viajar en avión o cualquier transporte público con ella.

Hay que tener muy claro para qué voy a usar la tabla. Si solo quiero pillar olas y además ya tengo una experiencia en surfing media, probablemente, merezca la pena todos los engorros que supone una tabla rígida a cambio de las mejores prestaciones que ofrecen para maniobra en olas.

Si quiero una tabla polivalente, que pueda utilizar en diferentes ocasiones (ya sea para excursión o primeras experiencias en olas) y que puedan utilizar diferentes personas, como niños, por ejemplo, la opción inflable es imbatible.

En general, como primera tabla de SUP, a día de hoy, en SUP dreamers recomendamos optar por una tabla inflable. En primer lugar porque son más seguras. No es lo mismo pegarse de morros contra una tabla inflable a que te caiga sobre la cabeza una rígida. La diferencia puede ser, simplemente, sangrienta. También son más económicas y versátiles (perfectas para SUP Yoga / Fitness o SUP Río por ejemplo) Además, siempre podemos alquilar una rígida ese día especial que nos apetece probar en olas o una tabla de race de carbono.

Los últimos modelos de tablas inflables para 2017 presentan avances sorprendentes como bandas de carbono en los cantos o tablas gigantes para ocho personas. Los avances año tras años son impresionantes y las tablas hinchables ya nada tienen que ver con las “bananas” de hace unos años. Gracias a estos progresos, la frontera entre tablas rígidas e inflables es cada vez más difusa.

Una de las desventajas de las inflables es que hay que hincharlas. Se suele tardar una media de 10 minutos en inflar una tabla de SUP con la bomba de aire manual que viene de serie. Por eso, las marcas punteras SUP se esfuerzan en mejorar este aspecto y las bombas de inflar evolucionan año tras año de una forma espectacular. En este artículo encontrarás las mejores formas de hinchar tu tabla SUP.